Nota de Matías Stuber del día viernes 27 de febrero de 2026.
Diario Sur. España.
La Fundación Energía Córdoba junto al CEC- CIECS (CONICET y la UNC) y la Red Iberoamericana de Domótica y Eficiencia – RIDEE- presentan un proyecto fotovoltaico de su partner en España, el Instituto de Domótica y Eficiencia Energética – IDEE- de la Universidad de Málaga, cuyo Director es el Dr. Francisco Guzmán Navarro.
Este proyecto puede ser replicado en los campus de las universidades de Córdoba, Argentina y países de América Latina, sumando todas las medidas de eficiencia energética correspondientes para lograr la sostenibilidad de los mismos, declaró el Dr. Guzmán Navarro.
Según manifestó el Vicerrector de Infraestructuras de la UMA, Dr. Salvador Merino Córdoba, el plazo de ejecución de este proyecto es de un año. Transformará los campus de la universidad en espacios 100% descarbonizados.
Nota del Diario Sur.
La UMA, más cerca del sueño de cubrir toda su demanda eléctrica a través del autoconsumo.
Adjudica un proyecto para instalar 27.000 paneles fotovoltaicos a la empresa malagueña GSL, con una inversión de 45,3 millones.
Generar electricidad en casa, de forma sencilla y asequible, es algo que muchos anhelan, especialmente con el aumento de los precios de la energía. Generar pequeñas cantidades de electricidad por sí mismos, sin burocracia excesiva ni costes desorbitados, es posible en viviendas particulares. Más ambicioso resulta, sin embargo, cuando se habla de grandes infraestructuras. La Universidad de Málaga (UMA) abarca varios campus y ahora está más cerca de ese sueño del autoconsumo. Será a través de 27.000 paneles fotovoltaicos, como se informó este viernes, con la adjudicación de un proyecto para instalar placas solares a la empresa malagueña Grupo Solar Lightning (GSL), con una inversión de 45,3 millones de euros.
Según aseguró a SUR el vicerrector de Infraestructuras de la UMA, Salvador Merino, el plazo de ejecución de este proyecto es de un año. Transformará los campus de la universidad en espacios 100% descarbonizados.
La iniciativa también generará un ahorro económico significativo para la universidad. Después de alcanzar en 2023 un máximo histórico de 9,3 millones de euros en gasto energético, la UMA logró reducir esa cifra hasta los 5,08 millones en 2025. Con la entrada en funcionamiento de la nueva infraestructura, el desembolso anual caerá a 3,3 millones y, una vez amortizada, se estabilizará en torno al millón de euros en concepto de mantenimiento.
El proyecto abastecerá las necesidades de energía de una comunidad de más de 35.000 estudiantes y 4.000 trabajadores, distribuidos en cerca de dos millones de metros cuadrados, de los cuales más de 400.000 corresponden a superficie construida. Esta magnitud genera una demanda eléctrica anual de aproximadamente 25 GWh. El patrón de consumo es predominantemente diurno, lo que permitirá un aprovechamiento óptimo de la energía solar.
No obstante, algunas instalaciones críticas, como laboratorios y sistemas especializados, requieren soluciones de almacenamiento adicionales. El plan contempla estas necesidades, garantizando que el suministro sea continuo, seguro y capaz de sostener la actividad académica e investigadora sin interrupciones.
Producción
Para cubrir la necesidad global, el proyecto prevé alcanzar una producción anual superior a 28 GWh, superando la demanda energética actual. La innovación principal del proyecto reside en su arquitectura de integración jerárquica, denominada ‘Solar Architecturalism’, que hace que cada edificio actúe como una unidad energética local integrada en un sistema global. El sistema opera en tres niveles de prioridad:
La prioridad uno (La célula) se centra en que cada edificio funcione como una unidad energética autónoma capaz de optimizar el uso inmediato de la energía que genera en sus propias instalaciones.
La prioridad dos (El sistema circulatorio) introduce una lógica de cooperación entre todos los centros mediante su interconexión a través de un anillo de media tensión que opera como una microrred. Gracias a esta infraestructura, el excedente energético generado por un edificio no se desperdicia ni se vierte a la red externa, sino que se redistribuye dentro del propio sistema para abastecer a aquellos que en ese momento presenten déficit.
La prioridad tres (Estabilidad) se orienta al aprovechamiento de la energía sobrante que no puede consumirse de forma inmediata dentro del sistema. Esta energía se almacena mediante un sistema de baterías.
Para garantizar la viabilidad técnica y evitar caídas en el suministro, el proyecto integra un sistema de almacenamiento con una potencia de 9 MW y una capacidad útil de 30 MWh.
Este sistema de baterías no solo almacena energía, sino que actúa con tecnología «Grid-Forming», funcionando como el elemento maestro que establece la referencia de tensión y frecuencia para todo el campus. De este modo, garantiza la estabilidad del sistema al absorber los picos de generación y ofrecer una resiliencia total frente a posibles perturbaciones de la red externa.
